Tengo 48 años y soy enfermera. Sí tomo. Nada exagerado, pero lo suficiente para aguantar el estrés. Vivía agotada, mis enzimas iban subiendo y mi doctor no tenía nada que ofrecerme más que 'baja de peso y regresa en 6 meses'. Me puse a investigar por mi cuenta el NAC y el glutatión, y decidí probarlo. Dos meses después mis niveles estaban de vuelta en rango normal, la neblina mental que traía desde hacía un año se fue, y por fin me siento yo misma al terminar un turno completo. Mi doctor me preguntó qué había cambiado. Nada más sonreí.













